Un poquito de humor hace que vivamos más.
En un hospital una abuelita agonizando dice:
- Nieta nieta para ti te dejo mis joyas. A lo que la nieta responde:
- Esta bien abuelita
Luego la abuelita vuelve a llamar:
- Nieto nieto (a cual odia mucho) a ti te quiero dar mi granja…
Toda la familia se queda impresionado al saber que la abuela tenia una granja. Y el nieto responde:
- Pero abuela a…¿a donde esta la granja?
- En Facebook
Iba un viejito por el bosque cuando escuchó a sus pies una débil voz.
Se agachó y descubrió que quien le hablaba era una ranita:
- ‘Soy una princesa hermosa, erótica y sensual, diestra en todos los placeres de la carne y el amor.. La reina mala, envidiosa de mis encantos, me convirtió en rana, pero si me das un beso, volveré a ser quien era y te daré todos los goces y deleites que mi voluptuoso temperamento y mi ardiente concupiscencia pueden producir’. El
viejito levanta la rana y se la echa en el bolsillo.
Asoma la cabeza la ranita y le pregunta muy desconcertada:
-¿Qué? ¿No me vas a besar?
- ¡No! -Respondió el viejecito
- A mi edad es más divertido tener una rana que habla, que una maniática sexual.
Un día una niñita estaba sentada observando a su mamá lavar los trastes en la cocina. De repente notó que su mamá tenía varios cabellos blancos que sobresalían entre su cabellera oscura.
Miró a su mamá y le preguntó inquisitivamente: “Porqué tienes algunos cabellos blancos, Mami?” Su mamá le contestó: “Bueno, cada vez que haces algo malo y me haces llorar o me pones triste, uno de mis cabellos se pone blanco.
La niñita digirió esta revelación por un rato y luego dijo: “Mami, ¿porqué todos los cabellos de mi abuelita están blancos?”
Estaba una vez un viejito que lo dejó cuidando a sus nietos. Entonces el viejito les dice: “A ver, les voy a contar de cuando yo era joven e iba en el ejército y me mandaron a matar al tigre del Congo…
Primero entré a la selva… lo vi… de pronto me brincó y que tenía los pelos en la cara…” Entonces que suena el teléfono: RIN, RIN, RIN, y el viejito contesta: “Bueno, bueno.” “Papá ¿están todos bien?” “Si estamos todos bien.” “Bueno, voy a llegar un poco mas tarde.”
“Si, no te preocupes.” Entonces el viejito vuelve con sus nietos y les dice: “¿En que me quede?”Nietos: “En que tenía los pelos en la cara…” Abuelo: “¡Ay qué mujeres aquellas…!”
Un señor de 70 años se casa con una chica de 20. En la noche de bodas, están en la cama y a él no le funciona.
Éste, preocupado, va al médico a preguntarle el porqué.
El médico no sabía cómo decirle que su época ya había pasado y le dice:
.- Mire caballero, los hombres cuando nacemos tenemos 4000 cohetes y usted por lo que se ve ya los ha gastado todos.
El viejo resignado se va a casa y dándole vueltas al asunto, se pone a hacer cuentas:
.- Con mi primera novia gasté 300 cohetes, con mi primera esposa 1300 y con mi segunda esposa gasté 2000 ¿dónde carajo están los 400 cohetes que me faltan?
Por la mañana se presenta en la consulta del médico y le dice:
.- Respecto de lo que me dijo ayer acerca de los cohetes, tengo que hablar con usted: Mire yo con mi con mi primera novia gasté 300 cohetes,
con mi primera esposa 1300 y con mi segunda esposa gasté 2000. ¡Todavía me faltan 400 por gastar!, El médico le responde:
.- Señor, y los que le explotaron en la mano, ¿Ya los contó?…
Cuando mi abuela tenía 60 años, el médico le recomendó que caminara 5 Km diarios.
Ahora tiene 90, y no sabemos dónde está.
Una viejita estaba caminando por la calle, arrastrando dos grandes bolsas plásticas de basura, una en cada mano.
Una de las bolsas tenia un hueco y de vez en cuando un billete de 5 euros salía de la bolsa y caía en la vereda.
Viendo esto, un policía la para y le dice:
- Señora, hay billetes de 5 euros saliéndose de esa bolsa.
- Caramba dice la viejita, “Tengo que volverme para recoger los billetes, gracias por avisarme”.
- Un momentito, dice el policía… no tan rápido. ¿De dónde sacó usted todo ese dinero? ¿Se lo ha robado?
- Oh no, dice la viejita, el terreno de atrás de mi casa, da para el estacionamiento del estadio de fútbol, y cada vez que hay un partido y los hinchas quieren orinar, antes de entrar o salir del estadio, ellos se paran enfrente de los arbustos que dan para mi casa, y orinan en mis flores que acabo de sembrar…
Entonces, yo me paro detrás de los arbustos con unas tijeras bien grandes, y cada vez que alguien se pone en los arbustos para orinar, yo le digo:
¡Deme 5 euros o se lo corto!
Dice el policía,
-¡”oiga no está mala la idea” Buena suerte!
Y dígame, ¿ qué hay en la otra bolsa?
- Bueno, dice la viejita, ¡¡No todos pagan!!
Espero que os hayan gustado!!
José Luis Jiménez Galindo
http://porfinsolos.com